Una isla inhabitable..

Era un día soleado de 1997, el químico y capitán californiano Charles J. Moore regresaba con júbilo a casa, después de haber conseguido el tercer lugar en la carrera de veleros TransPac Yatch Race. Contentos por el triunfo y confiando en que su flamante buque Alguita tenía combustible de sobra, decidieron regresar por una ruta diferente, tomando el giro del Pacífico Norte. Esta era una ruta generalmente evitada por pescadores y marineros, por lo que tendrían la inmensidad del océano sólo para ellos. De pronto, desde la cubierta del barco se toparon con algo que parecía imposible…¿qué hacía una mancha gigante de plástico en medio de una de las regiones más prístinas del Océano Pacífico?

Ilustración y gráfico por Georgina Luna

 

“No importa a qué hora del día mirara, había residuos flotando por doquier: botellas, tapas, envolturas, pedacería […]”

-Charles Moore, 2003

Una isla de basura

Después del inesperado encuentro, Moore compartió lo que había visto con el oceanógrafo Curtis Ebenmeyer , quien empezó a referirse a esa zona como “Eastern Garbage Patch” y estimó que su tamaño era el equivalente al área del estado de Texas. Actualmente, a esta región se le conoce como “Isla de basura” o “La gran mancha de basura del Pacífico” y  está conformada en realidad por dos manchas de basura. Una de las manchas está cargada hacia el oeste, del lado de Japón, y la otra se localiza en Estados Unidos, entre Hawaii y California. Estas dos manchas están unidas por la Zona de Convergencia Subtropical del Pacífico Norte, que es la región en la que las corrientes cálidas provenientes del Pacífico Sur intersectan con las corrientes frías del ártico. El movimiento provocado por el choque de corrientes es lo que transporta la basura de una mancha a otra.

Tomado de https://marinedebris.noaa.gov/sites/default/files/GPmap_2012_NOAAMDP.jpg

Los estudios más recientes han mostrado que debido a que estas manchas de basura están movimiento todo el tiempo, su tamaño varía continuamente, lo que ha dificultado que se obtengan estimaciones precisas del área que abarcan.

 

¿La basura se deshace en el mar?

El principal componente de las islas de basura son residuos de plástico. El plástico es un polímero sintético que generalmente es derivado de petróleo y gas natural. En otras palabras, son cadenas de moléculas de carbono y otros elementos que pueden ser moldeadas de diferentes maneras. El problema con los plásticos es que son materiales muy resistentes que no son biodegradables, lo que quiere decir que no se descomponen fácilmente por la acción de agentes biológicos.

Ilustración y gráfico por Georgina Luna

No se sabe a ciencia cierta cuánto tiempo pasa antes de que los objetos hechos de plástico pierdan su forma original ni exactamente cómo se degradan. Sin embargo, parece ser que se rompen en fragmentos muy pequeños (conocidos como microplásticos) a través de un proceso conocido como fotodegradación. La fotodegradación es la alteración de una sustancia por la acción de fotones, especialmente aquellos que provienen de la radiación solar. Lo que ocurre es que la luz ultravioleta y los rayos infrarrojos propician que se incorporen moléculas de oxígeno entre los polímeros del plástico (proceso que se conoce como oxidación), haciendo que se fragmente en piezas diminutas. Eventualmente, estos fragmentos se vuelven tan pequeños que logran ser metabolizados por algunos microorganismos, convirtiéndose en dióxido de carbono o en biomoléculas.

Según un estudio publicado en 2014 en la revista PloS ONE y encabezado por Marcus Eriksen, hay más de 5 trillones de pedazos de plástico en los océanos del mundo

El inconveniente de este proceso es que tarda más de 50 años en ser completado. Si a ese tiempo le agregamos que la fotodegradación se vuelve más complicada bajo el agua porque la disponibilidad de moléculas de oxígeno es diferente y algunas longitudes de onda se pierden con la profundidad, se vuelve un proceso insostenible para grandes cantidades de plástico.

¿Qué consecuencias tiene la basura en el mar?

En los últimos años, la cantidad de residuos de plástico en el mar ha aumentado descontroladamente. Estos desechos provienen tanto de actividades en el mar (pesca, buques militares y de investigación, embarcaciones turísticas, plataformas petroleras, etc) como de actividades realizadas en la superficie continental (descarga de aguas residuales, desechos sólidos, actividades industriales, etc), y sus efectos en el ambiente son variados. Las principales consecuencias están relacionadas con la vida marina, encontrándose organismos que quedan enredados, que mueren por ingestión de plástico o asfixia e inclusive la introducción de especies invasoras que viajan en dichos residuos sólidos.

En una investigación publicada por David W. Leist en 1997, se encontró que al menos 267 especies en el mundo son afectadas por basura, ya sea al ingerirla o al quedar enredados. Esto incluye el 86% de las especies de tortugas marinas, el 44% de las aves marinas, 43% de mamíferos marinos y una gran cantidad de peces y crustáceos.

DATOS QUE DEBES SABER SOBRE LAS ISLAS BASURA

  • Contrario a lo que podríamos pensar, estas manchas de basura realmente no son islas, así que no podrías caminar sobre ellas. A pesar de que sí se llegan a encontrar objetos grandes flotando en la superficie, la mayor parte de la basura son microplásticos menores a 5 mm (de hecho, las “islas basura” no se alcanzan a distinguir en imágenes de satélite ni tomas aéreas). ¿Entonces qué son? Las llamadas islas basura son entonces, áreas con altas concentraciones de basura, formadas en corrientes marinas circulares.
  • La Gran mancha de basura del Pacífico no es la única isla de basura. También hay manchas de basura en el Océano Indico y en el Atlántico. Estos conglomerados de basura se producen en puntos en donde corrientes circulares y vientos convergen (zonas de convergencia), por lo que podrían formarse en varios lugares del mundo.

 

¿Por qué no sólo quitamos la basura?

Las manchas de basura son muy extensas, los desechos que las componen están en continuo movimiento y se distribuyen a lo largo de toda la columna de agua, desde la superficie hasta profundidades. Intentar removerlos se vuelve no sólo logísticamente impráctico, sino costoso en extremo y prácticamente imposible. Además, los microplásticos son tan pequeños que la vida marina se vería sustancialmente afectada.

¡Pero no te desilusiones! Hay muchas acciones que podemos realizar para disminuir el impacto que tenemos en el océano. Una de ellas es reducir considerablemente la cantidad de basura que generamos. Al disminuir la cantidad de desechos, la cantidad de plástico que llega al mar será menor, evitando que las islas de basura sigan creciendo y disminuyendo la cantidad de organismos marinos que mueren por esa causa. Además, podemos participar en campañas de limpieza de playas; aún si no vivimos cerca del mar, recoger basura y desecharla de la manera adecuada evita la contaminación del aire y cuerpos de agua.

 

¡Si todos contribuimos a reducir el impacto que tienen nuestras actividades en el ambiente, imagina la diferencia que podemos hacer!

 

 

 

 

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