Rulfo se fue

Rulfo se fue

Tiempo de lectura: 4 minutos
Créditos : Ximena Pérez

Cuando mi amiga me buscó alarmada por querer ayudar y procurar a Rulfo, lo primero que se nos ocurrió fue que le diera asilo en su casa. Eligió un espacio adecuado para él, construyó un pequeño nido con restos de hojas y ramas y también lo alimentó.

Estaba preocupada porque no sabía por qué Rulfo no estaba con su mamá. Le dije que sería bueno saber si estaba herido para buscar la manera de curarlo. Ella lo revisó y parecía que todo estaba bien, esa noche la pasó en su casa, pero cerca del lugar en donde se había perdido por si su madre lo venía a buscar. Pudo comer algunos insectos y un poco de miel.

Ella aún lo veía muy débil pero decidimos que eran los mejores cuidados que ella podía darle. Era muy pequeño, quizás apenas llevaba 15 o 20 días o un poco más de haber nacido, por lo que pude ver en las fotos que me mostró de él. 

Generalmente en el cuidado parental de los colibríes sólo se involucran las hembras, los machos no participan, aunque en algunas especies los machos ayudan al cuidado de los nidos los primeros días de la puesta.

Batchelder, N. et al (2012)

Por lo que sabemos, las aves como Rulfo no salen del nido sino hasta después de los primeros 20 días de salir del cascarón y sus madres se encargan completamente de ellos. De hecho a veces pueden tener en su cuidado dos nidos.  Es un cuidado parental muy particular, ya que en verdad cuidan de ellos de todas maneras y para eso tienen que buscar más alimento, no sólo para sus crías sino también para ellas, ya que es cuando consumen más energía. El periodo de alimentación sólo dura unos días para las crías, después los pequeños colibríes tienen que salir a buscar su alimento en las flores con el néctar más dulce y así continuar su desarrollo.
Rulfo se había caído de su nido, cuando probablemente se estaba preparando para salir en busca de su alimento,  no podía volar pero por lo demás parecía estar bien. No tenía ninguna herida y aceptaba los insectos y miel que mi amiga le daba. Esperábamos que se fortaleciera con esos cuidados que podía darle ella, hasta que lo encontró su mamá. Pero ¿Cómo supo dónde estaba Rulfo? 

Créditos: Ximena Pérez

Una de las maneras más efectivas y sofisticadas de comunicarse entre aves es la vocalización.  Los colibríes son capaces de emitir altas frecuencias de sonido que son únicas entre ellos, de hecho sobrepasan el umbral al que pueden percibir los sonidos otras aves ¡Y aún no sabemos cómo lo hacen! 

Muchas de las aves perciben frecuencias entre los 2-8 Hz, mientras que los colibríes pueden alcanzar hasta los 13 Hz. Bueno los búhos también pueden escucharlas pero, ellos tienen un oído anatómicamente especial que lo facilita y no nos olvidemos de que los búhos tienen otro modus operandi, ya que son aves cazadoras.

Duque, F, et al (2020)
Créditos: Ximena Pérez

Principalmente vocalizan a esas frecuencias en el cortejo, cuando están en modo de defensa y también les funciona bien marcando territorio, pero de igual forma es muy importante en el cuidado parental. Así que lo más seguro es que Rulfo haya llamado a su mamá y así ella supo dónde podía encontrarlo e ir a alimentarlo. 

Pasaron un par de días con esa dinámica, mi amiga lo alojaba en su patio, cerca del lugar en donde había sido encontrado el pequeño Rulfo, con un poco de miel al lado y a veces con uno que otro insecto como aperitivo y por las mañanas su mamá iba a alimentarlo. 

Pronto fue recobrando sus fuerzas y energía, hasta que una tarde recibí un mensaje de mi amiga, ella me escribió ¡Rulfo se fue!
Finalmente consiguió volar y salir en búsqueda de su alimento.

Todas las fotografías de esta nota son parte de los momentos que vivió mi amiga con Rulfo. Muchas gracias Xim, por compartir esta historia conmigo.

Fuentes

  • Duque, F. G., Rodriguez-Saltos, C. A., Uma, S., Nasir, I., Monteros, M. F., Wilczynski, W., & Carruth, L. L. (2020). High-frequency hearing in a hummingbird. Science advances, 6(29), eabb9393.
  • Batchelder, N., Batchelder, G., Livezey, D. A., & Marks, J. S. (2012). Simultaneous multiple nests of calliope hummingbird and rufous hummingbird. The Wilson Journal of Ornithology, 124(3), 640-643.
  • Hainsworth, F. R. (1977). Foraging efficiency and parental care in Colibri coruscans. The Condor, 79(1), 69-75.

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