La Ciencia detrás de goool!!

El fútbol es uno de los deportes más populares a nivel mundial (según la revista Total Sportek, tiene más de cuatro billones de seguidores). La pasión y fanatismo que desbordan los eventos pamboleros ha llevado incluso a que la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) tenga más miembros que la  Organización de las Naciones Unidas (ONU). 

La ciencia no se escapa de este fenómeno. Tal parece que, para algunos investigadores, el fútbol “no es sólo un juego”, ya que han enfocado su esfuerzo al estudio de los fenómenos y problemáticas que lo rodean. Aquí presentamos algunos ejemplos de lo que la ciencia ha aportado al balompié:

¿Quién es el jugador más valioso?

Se ha vuelto tradición que al final del partido o al término de un campeonato, se premia al “mejor jugador”. En la mayoría de los casos, éste acaba siendo la persona que anotó más goles o el que anotó el gol de la victoria. Sin embargo, más de una vez ha surgido el dilema de si en verdad tiene más valor el anotador que el que le dio el pase.

Para resolver esa disyuntiva, Ian McHale y Samuel Relton desarrollaron un modelo estadístico que permite identificar a los jugadores clave de acuerdo a la dificultad de los pases, la conectividad de los jugadores y datos de seguimiento (distancia recorrida, ubicación, numero de tiros, pases, faltas, etc). Aplicaron el modelo para analizar el juego de Manchester City vs Manchester United del 9 de diciembre del 2012 y determinaron que los jugadores más importantes para cada equipo fueron David Silva y Antonio Valencia. Al final proponen que el modelo sea utilizado por los propios clubes al momento de realizar visorías y por los entrenadores, para determinar cuál es la mejor estrategia para enfrentar cada partido.

Entre guantes y balones…

Dicen por ahí que los guantes son los mejores amigos de un portero…y debe ser cierto, pues se ha reportado que el material con el que están hechos puede reducir la velocidad del impacto de 30 a 10m/s. En un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Tsukuba, en Japón, trataron de caracterizar la fuerza de fricción que existe entre el látex de los guantes y el balón y analizaron la relación que existe entre ellos. Para esto, utilizaron una máquina para disparar balones contra una plataforma recubierta del material con el que fabrican los guantes de portero. Con ayuda de un sistema de vídeo de alta velocidad, calcularon la velocidad del balón antes y durante el impacto, el ángulo de colisión, y la velocidad angular después de la colisión; observaron también cómo se deforma la superficie al recibir el impacto. Llevaron a cabo el experimento con dos modelos de balones: un Tango 12 (Adidas) y un Vantaggio (Molten); y dos tipos de material para los guantes: espuma de látex suave  y espuma de látex rugosa.

Encontraron que, particularmente utilizando el Vantaggio, la fricción es mayor cuando los guantes son de espuma de látex suave que cuando es de espuma de látex rugosa. Además, sin importar el tratamiento, la fuerza de fricción entre los guantes y el balón tiende a aumentar cuando aumenta la velocidad del tiro y tiende a disminuir cuando la superficie de contacto es menor. ¡Que alguien le avise a Memo!

Pata chueca

Quién no ha temblado de angustia al enfrentar el “juicio final del partido”: la tanda de penales. A más de uno nos han dejado “con el grito en la garganta”, nos han tenido “con el Jesús en la boca”, hemos aplicado la infalible estrategia del “mejor no veo” y más de uno “le ha echado la sal” a un centenar de rivales. ¿Cómo olvidar el tiro de Panenka, los tres penales fallados de Palermo o el de Roberto Baggio, al fallar el penal decisivo en 1994 (la primera Copa del Mundo que se definió en penales)?

Pues bien,  dos investigadores de Australia y tres de EUA se dedicaron a estudiar la precisión de los tiros en el futbol. Midieron la imprecisión en dos dimensiones, el plano vertical y horizontal, variando los parámetros de velocidad, altura del objetivo (tiro raso o elevado) y técnica de golpeo (con el empeine o con parte interna). Evaluaron en total 8466 penales, y encontraron que la imprecisión aumenta conforme aumenta la velocidad, los tiros rasos fueron más precisos que los elevados, los tiros con parte interna fueron más certeros que los realizados con el empeine y que los jugadores diestros tienden a fallar abajo y a la izquierda o arriba y a la derecha, mientras que aquellos que tiran con la izquierda lo hacen de forma opuesta. ¡La ciencia al rescate de los porteros!

Estos fueron sólo algunos de los muchos ejemplos de la relación entre el fútbol y la ciencia. Pero si aún no te convences de que sí tienen algo que ver, debes saber que uno de los científicos más renombrados fue jugador de fútbol. El físico danés, Niels Bohr, defendió la portería del Akademisk Boldklub, uno de los mejores clubes de Dinamarca en aquella época. Desafortunadamente para el mundo del pambol, Bohr decidió colgar los botines para dedicarse a descifrar la estructura de los átomos.

Si quieres saber más…

Hunter, A., Angilletta, M., Pavlic, T., Lichtwark, G., y R. Wilson. (2018) Modeling the two-dimensional accuracy of soccer kicks. Journal of Biomechanics. 72: 159-166.

McHale, I y S. Relton. (2018) Identifying key players in soccer teams using network analysis and pass difficulty. European Journal of Operational Research. 268: 339-347.

Sasaki, R., Hong, S., Sakamoto, K., Nakayama, N. Y T, Asai. (2014) The friction force between the soccer ball and the goalkeeper glove material. Procedia Engineering. 72: 654-659.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook
Instagram
EMAIL
RSS