Ciudad, calor y áreas verdes

En las últimas semanas de mayo vivimos en la CDMX unos días muy calurosos, alcanzando una temperatura de 32° centígrados, la más alta registrada desde hace 85 años en 1933. El evento ocurrió durante una ola de calor, éstos son periodos prolongados de tiempo (generalmente más de tres días) donde la temperatura de un área esta sobre la media que generalmente se registra, en el caso de la CDMX ronda los 27° C en el mes mayo.

Sin embargo, es necesario mencionar que éste tipo de situaciones son generalmente comunes y ocurren en los anticiclones. En estos se generan  fenómenos de subsidencia que es un evento atmosférico donde el aire desciende desde la tropósfera al suelo en un área bastante extensa provocando que el aire se condense y caliente generando así una estabilidad atmosférica. Por ello no hay presencia de nubes en esos días. Existen otras variables como la temporada, por ejemplo, en la CDMX en primavera e inicios de los veranos las temperaturas suelen elevarse por arriba del promedio.

Mucho se ha especulado sobre la relación entre estos eventos y el cambio climático, que si bien es un fenómeno demostrado y preocupante, aún no existen reportes que permitan ligar consecuentemente un fenómeno con el otro. No obstante, sí se ha logrado observar que existe una relación con el aumento en el número de eventos de olas de calor.

Por otro lado, la infraestructura y materiales utilizados en las construcciones de las ciudades también influyen pues la mala planeación, el cemento de las casas y el asfalto de las calles suelen absorber el calor y almacenarlo, generando así una sensación térmica aún mayor que en zonas con cobertura vegetal, incluso por la noches, a esto se le denomina: isla de calor urbana. El mencionado fenómeno es algo que se replica en cada una de las grandes ciudades debido a la falta de uso de materiales adecuados que permitan eventos de evapotranspiración y a la disminución de la cantidad de árboles que retengan la humedad del ambiente creando así zonas más frescas.

Durante los insufribles días de calor, mucho se comentaba sobre la necesidad de una mayor cobertura vegetal. Al vivir en una ciudad la lucha por espacios entre edificaciones y árboles es bastante férrea pero los árboles tienen las de perder, pues en los últimos años tan sólo en la CDMX se han talado más de 10, 200 árboles, un verdadero problema. Y más aún cuando ni siquiera existen censos poblacionales que nos permitan tener certidumbre sobre las especies, la salud y el número de organismos vegetales que existen en la ciudad. Aunado a todo esto, también se une la falta de apoyo y guía para los ciudadanos que tienen la intención, de buena voluntad, de sembrar un árbol, cosa nada trivial. La elección del árbol a plantar es fundamental para su supervivencia. Las condiciones que deben ser consideradas son: la competencia entre especies, el tiempo de crecimiento, la forma de las raíces, la cobertura foliar, su origen (si son endémicas, exóticas o invasoras), su fácil propagación, los cuidados necesarios e incluso su toxicidad.

Es por ello que les traemos algunos recursos que podrían guiarlos para que tomen una decisión informada y, sobre todo, que no contribuyan al ya de por sí errado sistema de crecimiento de la ciudad.


Para más información:

Guía de árboles de la ciudad de México:
http://www.biodiversidad.gob.mx/Difusion/cienciaCiudadana/aurbanos/pdf/GuiaArboles_v3.pdf

Biodiversidad de la Ciudad de México
http://data.sedema.cdmx.gob.mx/biodiversidadcdmx/especies.html

Reforestación Urbana, venta de plantas.
http://sedema.cdmx.gob.mx/servicios/servicio/reforestacion-urbana

http://www.biodiversidad.gob.mx/especies/reforestacion/espReforestacion.html

Podcast, El árbol.

http://www.imer.mx/rmi/programas/el-arbol/

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